Pacto por la niñez en Bogotá
Por Édgar Rodríguez Cruz*
Abril, 2025
En Colombia miles niñas y niños crecen en entornos donde sus derechos fundamentales son vulnerados diariamente. Según UNICEF (2023), "la infancia es el termómetro que mide el desarrollo real de una sociedad", y las cifras revelan una situación alarmante de vulneraciones que van desde desnutrición, bajo nivel educativo y agresión física hasta lamentables casos de abuso sexual.
Las estadísticas son contundentes:
Colombia al ratificar la Convención de los Derechos del Niño aprobada por Naciones Unidas, mediante la Ley 12 de 1991, está comprometida constitucional, jurídica y políticamente a garantizar los derechos de los niños y niñas en todo el territorio nacional.
“Derecho a la vida, derecho a la alimentación, derecho a la educación, derecho al agua, derecho a la salud, derecho a la libertad de expresión, opinión y religión, derecho a ser protegidos, derecho a la recreación y esparcimiento, derecho a tener una familia, derecho a una identidad.” Convención sobre los Derechos del Niño. Naciones Unidas 1989.
Sin embargo, su implementación sigue siendo deficiente. Aquí es fundamental resaltar que si bien es un compromiso estatal la responsabilidad es la sociedad en su conjunto, no exclusivamente del gobierno. Como señala el pedagogo italiano Loris Malaguzzi, "Los niños tienen 100 lenguajes, pero les robamos 99", refiriéndose a cómo los sistemas adultos limitan el desarrollo pleno de la infancia.
Ante la gravedad de esta situación hacemos un llamado urgente a los adultos para que asumamos nuestra responsabilidad de garantizar a la niñez espacios y ambientes seguros donde puedan crecer sanos, libres y felices. La neurociencia ha demostrado que los primeros años de vida son determinantes para desarrollo físico, psíquico y emocional de la persona. Como afirma la psicóloga Alice Miller "La experiencia de la primera infancia marca la arquitectura cerebral para toda la vida". Por ello debemos garantizar:
Protección integral contra todo tipo de violencias
"La violencia contra niñas y niños nunca es justificable y siempre es prevenible" (Organización Mundial de la Salud). Para esto necesitamos sistemas de denuncia accesibles y efectivos, educación en crianza respetuosa para romper ciclos de violencia, cero tolerancia al castigo físico, contar con vecinos y comunidad atentos y protectores.
Salud física y emocional
Como decía Gabriela Mistral "El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde". Para esto debemos proveer atención pediátrica universal, atención médica y nutricional prioritaria para la primera infancia, programas de salud mental escolar con acceso a psicólogos en escuelas y comunidades, espacios verdes seguros para el juego y desarrollo motor, apoyar a las familias vulnerables porque muchas veces el maltrato nace de la desesperación económica.
Educación transformadora
Paulo Freire (1997) nos recuerda que "la educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo". Urge realizar jornadas escolares completas con alimentación, formación docente en pedagogías del cuidado y acceso a tecnologías educativas, exigir políticas públicas que prioricen la niñez, más escuelas, mejor salud y programas de protección real.
Hacia un pacto por la niñez en Bogotá
La niñez no puede defenderse sola, necesita de adultos comprometidos que alcen la voz por ellos. Debemos protegerlas y prevenirlos de todo tipo de violencias, especialmente del abuso sexual, el maltrato físico y emocional, garantizarles alimentación digna, porque ningún niño debería irse a dormir con hambre, asegurarles educación pública y de calidad, pues es su pasaporte para un futuro mejor, defenderlos del conflicto armado, exigiendo al Estado políticas efectivas para evitar su reclutamiento forzado.
La filósofa Martha Nussbaum plantea que "una sociedad justa debe medirse por cómo trata a sus niños". En este sentido la sociedad bogotana requiere con urgencia establecer un pacto que garantice un trato digno y respetuoso a la niñez, vinculando, obviamente el núcleo familiar, el gobierno distrital con sus entidades e instituciones y toda la ciudadanía. En líneas generales, el Pacto debe estar conformado por:
Proteger a la niñez no es un acto de caridad, sino de justicia histórica. Como escribió Eduardo Galeano "Los niños son la esperanza del mundo, pero el mundo no puede seguir esperando". El momento de actuar es ahora, desde cada hogar, cada escuela, cada instancia pública y política.
Ante la actual situación crítica, las políticas, programas y proyectos para la niñez deben incluir estrategias de concientización y sensibilización de los adultos, dirigidas especialmente a los hombres, para frenar agresiones y abusos en el núcleo familiar haciendo del hogar el entorno más seguro para las niñas y niños.
La salud emocional de la niñez es tan importante como la física. Muchos niños cargan traumas invisibles por la violencia en sus hogares, la pobreza o el abandono. Por lo tanto, necesitamos tener una red de atención psicológica accesible en escuelas, barrios y localidades, apoyar a las familias y entornos, tener más espacios de juego y diversión, porque el esparcimiento es un derecho no un lujo.
No se debe escatimar en esfuerzos ni inversiones para garantizarle a nuestras niñas y niños un crecimiento en el marco del respeto y los derechos, pues esta inversión social posibilita la exigencia de los compromisos, responsabilidades y deberes que con la adultez se espera de las nuevas generaciones.
En nuestras manos está el presente y el futuro de miles de niñas y niños en Bogotá y en toda Colombia. Hoy, más que nunca, es imperativo que asumamos con responsabilidad, amor y acción concreta la protección integral de la niñez, garantizando su derecho a crecer en entornos seguros, amorosos y libres de violencia. Las niñas y niños de hoy son los líderes, artistas, médicos y maestros del mañana, pero solo podrán construir un país mejor si les damos las herramientas, el amor y la protección que merecen.
Invitamos a las y los lectores a convertir esta propuesta en acción: denunciar maltratos, apoyar todo tipo de iniciativas por la niñez, exigir políticas públicas, votar por candidatos con propuestas coherentes y reales en favor de la niñez, dedicar tiempo a escuchar a las niñas y niños cercanos.
Como sociedad, nuestra grandeza se medirá por las oportunidades que brindemos a quienes heredarán este país, pues como decía Gabriel García Márquez "La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla".
La protección de la niñez es una causa que nos convoca a todas y todos. ¡Hagamos de Bogotá y de Colombia un lugar donde la niñez crezca sana, libre y feliz!
___________________
* Édgar Rodríguez Cruz
Integrante de Terra Nova, grupo de investigación en cultura, comunicación y desarrollo de la Fundación SocioCultural Quira
Francisco José LaRotta Felip (viernes, 04 abril 2025 13:30)
Excelente Reseña !
Luisa Marina Gutiérrez Villamil (martes, 01 abril 2025 19:28)
Excelente propuesta. Cercar a todos los actores que acechan a nuestros niños, va más allá, incluso, del tiempo en que como padres dedicamos a ellos, hoy por hoy, es muy común ver a papá y a mamá con el celular en la mano y su pequeño desatendido. Ese nivel de importancia que se le da a otras cosas por encima del amor a los hijos y en especial a la tecnología, ha abierto una gran brecha en las familias y redunda en desatención y mal ejemplo en la edad más tierna, cuando más necesitan de atención y cuidado.
Lilia Gutiérrez Riveros (martes, 01 abril 2025 16:48)
Gracias Edgar Rodríguez, por este artículo que invita a la reflexión y al compromiso con bla vida de la niñez en Bogotá y el país.
Pedro Aldana Alonso (martes, 01 abril 2025 14:50)
Felicitando a Quira Medios por este necesario pacto. Solamente adiciono, que invertir en la seguridad y bienestar de los niños, es asegurar un futuro con personas mayores sin resentimientos vividos en la infancia y mas dispuestos a ser personas socialmente útiles.